como elegir un seguro de salud

Cómo elegir un buen seguro de salud

Cómo elegir un seguro de salud es una decisión que ha de tomarse con prudencia y conociendo el terreno. Debemos conocer cada producto y, de este modo, poder escoger el que mejor se amolde a nuestras necesidades concretas y específicas. Es preciso tener en cuenta que son muchas y muy variadas las cláusulas que las compañías aseguradoras aplican en la actualidad a los contratos. Esta complejidad hace que sea fundamental saber sopesar todos los factores que entran en juego.

Otro aspecto importante que debemos considerar es que los seguros de salud cubren todos los gastos sanitarios de cada unidad familiar. Además, ofrecen la posibilidad sobreañadida de ser contratados como gastos de viaje al extranjero. Este es el seguro más demandado en la actualidad, sobre todo a raíz de la situación pandémica. Por esta razón, debemos también prestar atención a lo que en el mundo del aseguramiento se conoce como las "Clausulas Covid-19".

Elegir un buen seguro de salud: factores a tener en cuenta

Hemos de barajar y ponderar múltiples cuestiones antes de elegir un seguro de salud. Cuestiones y pormenores como los siguientes:

Ámbito de cobertura

Es imprescindible conocer cuál es la cobertura concreta de cada seguro sanitario: si es total o parcial. Ojo: es necesario que sepamos que la cobertura de una póliza de estas características puede abarcar hasta ocho ámbitos distintos de atención médico-sanitaria. Así, puede cubrir la atención primaria, la telemedicina (atención telemática), urgencias, y/o las diversas especialidades. Además, puede cubrir los medios de diagnóstico, los tratamientos, la medicina preventiva, la hospitalización, y otras coberturas. Estas últimas abarcarían la asistencia médica por vía telefónica las 24 horas, así como preparación al parto, segunda opinión médica, deshabituación tabáquica, etc.

Condiciones económicas

Mucha gente está contratando en la actualidad seguros sanitarios como complemento a la sanidad pública. Plantearnos cómo elegir un buen seguro de salud implica también conocer el preciso desenvolvimiento de sus condiciones económicas. Los más habituales son los seguros de reembolso y los de copago. En el primero, los clientes eligen la red y el médico que quieren que les atienda. Se establecen determinados porcentajes de cobertura del coste de esta asistencia. Es un seguro que ofrece, por lo tanto, acceso a determinadas redes sanitarias y hospitalarias. En cuanto al copago –palabra que tan familiar resulta en España por razones políticas- sería otro tipo de seguro. Consiste en un coste adicional que tiene que pagar el cliente por determinados tipos de servicios médicos. Las pólizas ofrecen varias opciones de copago: copago reducido, o directamente sin copago alguno. Ello se relaciona también con la cobertura concreta del seguro. En el copago, no hay devolución económica alguna. Entretanto, en el seguro de reembolso, y como su propio nombre indica, el paciente paga la correspondiente factura. Posteriormente, la entidad aseguradora le reembolsa parte de ella.

Precio

Este factor es el que llama más poderosamente nuestra atención, pero sin embargo no ha de ser el único que valoremos. Es crucial que sepamos relacionarlo con los factores arriba mencionados. En otras palabras: valorarlo en términos de su relación con la calidad y cobertura del servicio, así como del resto de condiciones del contrato.

Período de carencia

Es el periodo que tardan en hallarse disponibles determinados servicios de nuestra póliza de seguro médico. Debemos saber, por tanto, cuándo comienzan a estar operativos, y si tal plazo nos conviene según nuestros problemas e intereses peculiares.

Cuadro médico

Apartado cuya valoración resulta igualmente decisiva es el del cuadro médico. Es decir: qué tipo de centros están cubiertos por cada aseguradora (centros de atención primaria, hospitales, centros de rehabilitación, etc). Y también qué profesionales son aquellos cuyos servicios entran dentro del ámbito de cobertura de este seguro.

Cómo elegir un buen seguro de salud implica barajar diversos aspectos y facetas. Tenemos que valorar cómo serviría un determinado contrato a nuestros problemas concretos, y con qué relación calidad-precio.

Y tú, ¿qué aspectos tienes en cuenta a la hora de elegir un seguro de salud?